Kit mínimo de supervivencia con IA en el aula
Empezar con la inteligencia artificial en el aula no va de probarlo todo, sino de elegir bien. En este artículo reflexiono sobre cómo reducir el ruido inicial y construir un kit mínimo de cuatro aliados con roles claros, para que la IA sume de verdad a la práctica docente, ahorre tiempo y mantenga el foco pedagógico sin caer en la saturación de herramientas.
Jorge Veses Amorín
1/13/20264 min read
Kit mínimo de supervivencia con IA en el aula
4 aliados para empezar sin volverse loco (sin “herramientitis” y sin postureo)
Hay un tipo de cansancio muy docente que no sale en los manuales: el de pensar “podría hacerlo mejor… si el día tuviera 36 horas”. Y justo ahí aparece la IA con su capa de superhéroe, prometiendo ahorrarte tiempo. Luego te ves con veinte pestañas abiertas, tres cuentas creadas, dos vídeos pendientes “de esos que lo explican todo” y la misma programación mirándote con cara de “¿terminamos lo nuestro o qué?”
Por eso hoy no vengo a venderte magia. Vengo a proponerte un kit mínimo, un botiquín de primeros auxilios para arrancar con IA sin convertirte en coleccionista de herramientas.
La clave no es la herramienta. La clave es para qué la quieres. Si no decides eso primero, cualquier IA te contestará… pero no necesariamente te ayudará.
El problema no es empezar: es empezar sin equipo
Mucha gente se acerca a la IA como quien entra en una tienda enorme sin lista: “vale, ¿qué me llevo?”
Y la respuesta sensata es: poca cosa, pero bien elegida.
Piensa en esto como un grupo de aventureros de D&D: no necesitas veinte personajes, necesitas cuatro roles claros que se complementen. Uno te cubre la retaguardia, otro improvisa, otro ordena el mapa y otro te ayuda a diseñar la estrategia de verdad.
Aliado 1: el asistente “oficial” (el de jugar seguro)
Aquí entran herramientas como Copilot o Google Classroom con el famoso “escudo” (si tu centro lo tiene). Este aliado no es el más creativo, pero es el más útil para sobrevivir al día a día sin sustos: comunicaciones, borradores de documentos, reformulaciones, actas, correos, mensajes a familias… todo lo que necesita tono correcto, claridad y cero drama.
Es el casco en bici: no te hace más rápido, pero te salva la cabeza.
Aliado 2: el generalista creativo (tu sparring de ideas)
Aquí van ChatGPT y Gemini, que en modo gratuito son perfectamente capaces de darte ideas, variantes, ejemplos, explicaciones alternativas, actividades a distintos niveles, analogías, mini historias para enganchar contenidos… lo que te suele faltar cuando estás a final de trimestre y tu cerebro ya está en “modo ahorro de energía”.
Y aquí va una observación práctica: a día de hoy, enero de 2026, aunque ambos son solventes, Gemini suele dar más “caja de herramientas” alrededor del chat en su versión gratuita, y eso lo hace especialmente versátil para empezar. Ojo: esto cambia rápido según planes y actualizaciones, así que quédate con lo importante: elige uno generalista y exprímelo hasta que te salga solo.
La clave de este aliado es tratarlo como lo que es: un generador de borradores. Tú sigues siendo quien decide qué entra en clase y qué se queda fuera.
Aliado 3: el organizador de materiales (el que se traga tus documentos)
Este es el que te devuelve paz mental cuando estás rodeado de PDFs, unidades, apuntes, normativa, documentos eternos y ese Word que pesa como un pecado. Aquí mi apuesta clara es NotebookLM.
La gracia no es “resumir”. La gracia es conversar con tu propio material: pedirle que te saque puntos clave, que te haga una checklist, que te ordene ideas, que te prepare un resumen para compartir con compañeros, que te diga “qué es esencial” y “qué es accesorio”. Cuando tu cabeza está saturada, tener un aliado que te ponga orden es oro puro.
Aliado 4: el especialista educativo (el que te ayuda a diseñar en serio)
Aquí ya no buscamos ideas bonitas. Aquí buscamos diseño con sentido: secuenciar, alinear con criterios, pensar evidencias, anticipar dificultades, proponer apoyos, adaptar sin bajar expectativas.
En este rol entran cosas como Eduprompts (prompts afinados para trabajo educativo) y, en mi caso, StellarIA, que es un GPT personalizado tipo “mix of experts”: por dentro no es “una sola voz”, sino una orquesta de enfoques (diseño didáctico, evaluación, adaptación, redacción, etc.) que te ayuda a sacar propuestas más sólidas y aplicables.
Y sí: mi idea es que muy pronto StellarIA esté también disponible como “Gem” para quienes trabajáis en el ecosistema de IA generativa de Google. Quiero que esté donde estáis vosotros, no al revés.
Este kit es solo la puerta de entrada
Importante: este kit no es “la guía”. Es el mínimo para arrancar con criterio y construir hábito sin quemarte. La guía completa (la que estoy preparando) entra en mucho más: flujos concretos, ejemplos listos para copiar/pegar, enfoque pedagógico, decisiones de privacidad, evaluación, adaptación, y cómo combinar herramientas sin perder el norte.
Porque la IA no debería ser un hobby. Debería ser una palanca para recuperar tiempo… y gastarlo en lo único que ninguna máquina puede hacer por ti: mirar al alumnado, ajustar sobre la marcha, acompañar procesos y enseñar con calma.
Cierre (y aviso para exploradores)
En breve publicaré la guía completa de forma gratuita. Cuando esté lista, lo avisaré en mis redes. Así que si quieres enterarte en el momento exacto (y pillarla sin perderte el lanzamiento), no olvides seguirme en Instagram y Facebook.
Menos “herramientitis”, más docencia con paz mental. Esa es la misión.
Integra IA y tecnología en tus clases.
© 2025. Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0)
